
Sales del dentista después de que te hayan realizado un empaste y, al poco tiempo, aparece una duda muy habitual: ¿puedo comer ya o tengo que esperar unas horas para no estropearlo?
Quizá todavía tienes una parte de la boca dormida por la anestesia. O puede que ya hayas recuperado la sensibilidad, pero te preocupa que masticar demasiado pronto pueda provocar que el empaste se desprenda, se rompa o pierda su forma.
La respuesta depende principalmente del material utilizado, de si has recibido anestesia y de las características del tratamiento.
En la actualidad, muchos empastes se realizan con resinas de composite que se endurecen mediante una luz especial durante el procedimiento. Esto significa que un empaste de composite correctamente fotopolimerizado no necesita varias horas adicionales para endurecerse antes de poder comer.
Sin embargo, si todavía tienes el labio, la lengua o la mejilla anestesiados, lo más prudente es esperar a recuperar la sensibilidad para evitar mordeduras accidentales.
Además, pueden existir recomendaciones específicas cuando la restauración es extensa o se han utilizado otros materiales.
¿Cuándo puedo comer después de un empaste dental?
Si el empaste se ha realizado con composite y no tienes la boca anestesiada, generalmente puedes volver a comer una vez terminado el procedimiento, siempre que el dentista no te haya indicado alguna precaución especial.
Esto se debe a que el composite se endurece durante el tratamiento mediante un proceso denominado fotopolimerización.
La luz utilizada activa la reacción que permite que el material alcance la consistencia necesaria para funcionar como restauración dental.
Por tanto, no necesita permanecer varias horas sin contacto con alimentos para comenzar a endurecerse.
La situación cambia cuando todavía existe anestesia o se ha realizado una restauración que requiere cuidados particulares.
¿Cuánto tiempo hay que esperar si me han puesto anestesia?
La anestesia local puede mantener adormecidos el labio, la lengua y otras zonas de la boca durante varias horas.
En muchos procedimientos, esta sensación puede durar aproximadamente entre dos y cinco horas, aunque depende del anestésico y de la técnica utilizada.
Mientras la sensibilidad está reducida, existe mayor riesgo de morderse accidentalmente.
Por eso, aunque el empaste ya esté endurecido, conviene esperar a que desaparezca el adormecimiento antes de masticar.
La recomendación busca proteger los tejidos blandos, no evitar que el empaste se estropee.
¿Por qué puedo morderme el labio sin darme cuenta?
Normalmente, cuando mordemos accidentalmente la lengua o la mejilla, el dolor hace que retiremos inmediatamente la presión.
Sin embargo, cuando una zona está anestesiada, esa señal puede no aparecer.
Esto significa que puedes morderte con bastante fuerza sin percibirlo.
Las lesiones pueden resultar especialmente molestas cuando desaparece la anestesia.
Por eso es importante no comprobar repetidamente si la boca continúa dormida mordiendo el labio o la mejilla.
¿Puedo beber agua después de un empaste?
En la mayoría de los casos, sí.
Después de un empaste convencional puedes beber agua, siempre que puedas hacerlo con seguridad y el dentista no haya indicado alguna restricción específica.
Sin embargo, si todavía tienes la boca muy dormida, conviene hacerlo con cuidado.
También es recomendable evitar bebidas extremadamente calientes mientras la sensibilidad no se haya recuperado.
¿Por qué debería evitar las bebidas calientes si tengo anestesia?
Porque la anestesia puede dificultar que percibas correctamente la temperatura.
Esto aumenta el riesgo de sufrir una quemadura accidental en la lengua, el labio o la mucosa.
Aunque el empaste esté completamente endurecido, los tejidos blandos continúan temporalmente anestesiados.
Por eso es preferible esperar a recuperar la sensibilidad antes de consumir café, infusiones o alimentos muy calientes.
¿Todos los empastes necesitan el mismo tiempo de espera?
No.
Existen diferentes materiales restauradores y no todos tienen exactamente las mismas características.
Actualmente, las resinas de composite son muy utilizadas para restauraciones directas.
Sin embargo, también pueden emplearse otros materiales en situaciones específicas.
La recomendación sobre cuándo comer depende del material y del procedimiento realizado.
¿Qué ocurre con los empastes de composite?
Los empastes de composite se realizan utilizando una resina que puede adaptarse al color natural del diente.
Durante el procedimiento, el material se coloca y se endurece mediante una luz de fotopolimerización.
Una vez correctamente polimerizado y ajustado, puede soportar las funciones para las que ha sido diseñado.
Por eso, normalmente no es necesario esperar varias horas adicionales para que termine de endurecerse.
¿Y si me han realizado un empaste provisional?
Aquí las recomendaciones pueden ser diferentes.
Los materiales provisionales se utilizan en determinadas situaciones clínicas y pueden presentar propiedades distintas a las restauraciones definitivas.
Algunos necesitan un tiempo de fraguado o requieren evitar determinadas fuerzas.
Por eso es importante seguir las instrucciones específicas que proporciona el dentista.
No conviene aplicar automáticamente las recomendaciones de un empaste de composite a una restauración provisional.
¿Qué alimentos puedo comer después de un empaste?
Si ya has recuperado la sensibilidad y el tratamiento no requiere restricciones particulares, puedes volver progresivamente a tu alimentación habitual.
Sin embargo, durante las primeras horas puede resultar más cómodo elegir alimentos fáciles de masticar.
Especialmente si notas sensibilidad en el diente tratado.
Algunas opciones pueden ser:
- Tortilla.
- Pasta.
- Arroz bien cocinado.
- Pescado.
- Verduras cocidas.
- Yogur.
- Alimentos blandos que no requieran ejercer demasiada presión.
No significa que todos estos alimentos sean obligatorios.
Simplemente pueden resultar más cómodos cuando existe sensibilidad después del tratamiento.
¿Qué alimentos conviene evitar después de un empaste?
Depende de la restauración y de las indicaciones recibidas.
En general, si existe sensibilidad o se ha realizado una restauración extensa, puede ser prudente evitar temporalmente alimentos extremadamente duros.
Por ejemplo, morder hielo, caramelos muy duros o frutos secos con cáscara.
También conviene tener precaución con alimentos especialmente pegajosos si el dentista ha indicado restricciones.
Lo importante es no someter innecesariamente la pieza recién tratada a fuerzas excesivas.
¿Puedo comer por el lado del empaste?
En muchos casos, sí.
Una restauración definitiva de composite correctamente realizada está diseñada para recuperar la función del diente.
Sin embargo, si todavía existe anestesia o sensibilidad, puede resultar más cómodo masticar temporalmente por el lado contrario.
No es necesario evitar permanentemente la pieza restaurada.
Si el diente continúa doliendo al masticar, conviene revisar la causa.
¿Qué pasa si como inmediatamente después de un empaste?
Si se trata de un composite correctamente fotopolimerizado y no existe anestesia ni alguna restricción específica, comer no debería provocar automáticamente que la restauración se estropee.
El problema aparece cuando se mastica con tejidos anestesiados o se ejercen fuerzas inadecuadas sobre una pieza sensible.
También pueden existir situaciones particulares en restauraciones extensas o provisionales.
Por eso es importante conocer qué tipo de empaste se ha realizado.
¿Puede caerse un empaste por comer demasiado pronto?
No debería ocurrir simplemente por comer después de una restauración definitiva correctamente realizada y endurecida.
Sin embargo, un empaste puede desprenderse por diferentes motivos.
Pueden influir la cantidad de estructura dental restante, las fuerzas de la mordida, una fractura o problemas relacionados con la restauración.
Si se desprende, conviene realizar una valoración.
¿Por qué noto el empaste diferente al pasar la lengua?
Después de una restauración puede resultar extraño notar una superficie que anteriormente tenía otra forma.
La lengua es especialmente sensible a pequeños cambios de textura y anatomía.
Por eso puedes percibir una diferencia aunque el empaste esté correctamente realizado.
Sin embargo, si existe un borde afilado, una irregularidad importante o una sensación de que algo sobresale, conviene revisarlo.
¿Es normal que el empaste parezca más alto?
Después de un empaste, algunos pacientes notan que el diente tratado contacta antes que los demás.
Esto puede indicar que existe un punto de contacto que necesita ajuste.
La sensación puede resultar especialmente evidente al cerrar la boca o al masticar.
Si notas que el diente empastado toca antes que los demás, no conviene esperar semanas para ver si se desgasta solo.
Es recomendable comunicarlo al dentista.
¿Qué ocurre si sigo mordiendo con un empaste alto?
Un contacto excesivo puede generar sobrecarga sobre el diente y los tejidos que lo rodean.
Esto puede provocar sensibilidad o molestias al masticar.
En algunos casos puede resultar necesario realizar un pequeño ajuste de la restauración.
No debería intentarse modificar el empaste en casa.
¿Por qué me duele al morder después de un empaste?
Puede existir sensibilidad temporal después del procedimiento.
También puede haber un contacto de mordida excesivo u otros factores relacionados con el estado previo del diente.
Por eso es importante conocer cómo se comporta el dolor.
No es lo mismo una molestia leve que disminuye progresivamente que un dolor intenso que aparece cada vez que masticas.
¿Cuánto tiempo puede doler un diente después de un empaste?
Depende de la profundidad de la caries, de la extensión de la restauración y de las características del diente.
Algunas personas no presentan molestias.
Otras pueden experimentar sensibilidad durante varios días y, en determinados casos, durante más tiempo.
Lo importante es observar la evolución.
Si la sensibilidad disminuye progresivamente, suele ser una señal favorable.
Si aumenta o aparece dolor espontáneo, conviene revisar la pieza.
¿Es normal tener sensibilidad al frío después de un empaste?
Puede ocurrir.
Durante el tratamiento se elimina tejido afectado y se realiza una restauración sobre la estructura dental.
En determinadas situaciones, la pulpa puede presentar una respuesta transitoria.
Esto puede provocar sensibilidad ante bebidas frías o cambios de temperatura.
Sin embargo, la duración y la intensidad del dolor aportan información importante.
¿Qué pasa si el dolor con frío dura mucho tiempo?
Una molestia breve que desaparece al retirar el estímulo plantea una situación diferente a un dolor intenso que permanece durante bastante tiempo.
Cuando el dolor persiste después de retirar el frío, aparece espontáneamente o aumenta, conviene realizar una valoración.
Puede ser necesario estudiar el estado pulpar del diente.
No todas las sensibilidades posteriores a un empaste tienen el mismo origen.
¿Puede doler un empaste aunque la caries ya esté eliminada?
Sí.
Eliminar la caries y restaurar el diente no significa que todos los tejidos recuperen inmediatamente su estado previo.
La pulpa puede haber estado sometida a un proceso inflamatorio antes del tratamiento.
También pueden existir cambios transitorios después del procedimiento.
Por eso algunas molestias pueden aparecer incluso cuando la restauración se ha realizado correctamente.
¿Qué ocurre si la caries era muy profunda?
Cuando una caries se encuentra próxima a la pulpa dental, el riesgo de presentar sensibilidad posterior puede ser mayor.
La evolución depende del estado previo del tejido pulpar y de la respuesta al tratamiento.
En algunos casos el diente se recupera favorablemente.
En otros puede ser necesario realizar una valoración adicional si aparecen síntomas persistentes.
¿Un empaste puede necesitar una endodoncia después?
En determinadas situaciones, sí.
Cuando la pulpa presenta una inflamación irreversible o existe una afectación que no puede recuperarse, puede ser necesario realizar un tratamiento endodóntico.
Sin embargo, esto no significa que todos los empastes profundos terminen necesitando una endodoncia.
La decisión depende del diagnóstico y de la evolución clínica.
¿Puedo comer alimentos fríos después de un empaste?
Si ya has recuperado la sensibilidad y no existen restricciones específicas, generalmente puedes hacerlo.
Sin embargo, algunos dientes pueden presentar sensibilidad temporal al frío.
Si ocurre, puede resultar más cómodo evitar temperaturas extremas durante los primeros días.
Si la molestia es intensa o persistente, conviene consultar.
¿Y alimentos dulces?
Un empaste correctamente realizado permite recuperar la función dental.
Sin embargo, el consumo frecuente de azúcares continúa siendo un factor de riesgo para desarrollar nuevas caries.
Además, si aparece dolor con alimentos dulces después del tratamiento, conviene observar su evolución.
No debería asumirse automáticamente que cualquier sensibilidad es normal.
¿Puedo tomar café después de un empaste?
En general, sí, una vez recuperada la sensibilidad y siempre que no existan restricciones particulares.
Lo importante es evitar bebidas muy calientes mientras la boca permanezca anestesiada.
Además, determinadas bebidas pueden favorecer la aparición de pigmentaciones superficiales con el tiempo.
Sin embargo, tomar café después de un empaste de composite no significa que la restauración vaya a desprenderse.
¿El café puede manchar un empaste de composite?
Las restauraciones de composite pueden experimentar cambios de color con el paso del tiempo.
Entre los factores que pueden influir se encuentran los hábitos alimentarios, el tabaco, las características del material y el mantenimiento.
Sin embargo, no todas las restauraciones se pigmentan de la misma manera.
Una buena higiene y las revisiones ayudan a mantener su estado.
¿Puedo fumar después de un empaste?
El tabaco tiene efectos perjudiciales sobre la salud bucodental.
Puede favorecer pigmentaciones y afectar a los tejidos periodontales.
Aunque un empaste de composite no necesita varias horas adicionales para endurecerse, eso no significa que fumar sea recomendable.
Lo más adecuado para la salud oral es evitar el consumo de tabaco.
¿Cuándo puedo cepillarme los dientes después de un empaste?
Después de un empaste convencional, generalmente puedes continuar con tu higiene habitual.
Es importante utilizar una técnica cuidadosa y evitar ejercer presión excesiva si la zona está sensible.
No suele ser necesario dejar de cepillarse durante varios días.
La higiene es fundamental para prevenir nuevas caries alrededor de la restauración.
¿Puedo utilizar hilo dental después de un empaste?
En muchos casos, sí.
De hecho, mantener una buena higiene interdental es especialmente importante cuando existen restauraciones entre dos dientes.
Sin embargo, si el hilo se engancha, se rompe continuamente o no pasa correctamente por una zona que antes podía limpiarse, conviene revisar el contacto.
No deberías forzarlo hasta lesionar la encía.
¿Qué pasa si se queda comida entre el empaste y otro diente?
Puede existir un problema relacionado con el punto de contacto entre las piezas.
También pueden influir otras características de la anatomía dental.
Si los alimentos quedan atrapados repetidamente después de realizar una restauración, conviene comprobar la zona.
La retención constante de comida puede favorecer inflamación gingival y acumulación de placa.
¿Cómo sé si mi empaste está bien hecho?
Una restauración adecuada debe permitir recuperar la anatomía y la función del diente.
También debe facilitar una higiene correcta y mantener contactos apropiados con las piezas vecinas y antagonistas.
Sin embargo, no todos estos aspectos pueden valorarse frente al espejo.
Si existe dolor persistente, una sensación de mordida alterada o dificultad para limpiar, conviene realizar una revisión.
¿Cuánto dura un empaste dental?
No existe una duración idéntica para todas las restauraciones.
Influyen el material, el tamaño del empaste, la cantidad de estructura dental restante y las fuerzas que soporta.
También son importantes la higiene y el riesgo de caries del paciente.
Algunas restauraciones funcionan correctamente durante muchos años, mientras que otras pueden necesitar reparación o sustitución antes.
¿Los empastes necesitan mantenimiento?
Sí.
Durante las revisiones se valora el estado de las restauraciones y de los tejidos próximos.
Pueden aparecer desgastes, pequeñas fracturas, cambios en los márgenes o nuevas lesiones de caries.
No significa que todos los empastes deban cambiarse periódicamente.
La decisión depende de su estado clínico.
¿Qué ocurre si se rompe un empaste al comer?
Conviene evitar masticar alimentos duros sobre esa pieza y solicitar una valoración.
La rotura puede afectar únicamente al material restaurador o acompañarse de una fractura del propio diente.
No siempre existe dolor.
Sin embargo, que un empaste roto no duela no significa que sea recomendable dejarlo sin revisar.
¿Se puede reparar un empaste sin cambiarlo entero?
En determinados casos, sí.
Dependiendo del material, la localización y el estado de la restauración, puede ser posible realizar una reparación.
En otros casos puede ser necesario sustituirla.
La odontología conservadora busca preservar la mayor cantidad posible de tejido dental sano cuando las condiciones clínicas lo permiten.
¿Qué pasa si noto una pequeña grieta en el empaste?
No todas las líneas visibles representan una fractura importante.
Sin embargo, si observas una grieta nueva, un borde que se desprende o una zona donde se acumula comida, conviene revisarla.
El diagnóstico permite determinar si existe una alteración superficial o un problema que compromete la restauración.
¿Puedo hacer deporte después de un empaste?
Después de un empaste sencillo, muchas personas pueden retomar sus actividades habituales.
Sin embargo, si todavía existe anestesia o se han administrado otros medicamentos, conviene seguir las indicaciones recibidas.
También es importante tener en cuenta el estado general del paciente.
Un empaste convencional no suele requerir el mismo reposo que una intervención quirúrgica.
¿Puedo conducir después de un empaste?
Si únicamente se ha utilizado anestesia local y te encuentras bien, normalmente puedes conducir.
Sin embargo, si has recibido sedación o medicación que afecte a la atención, pueden existir restricciones.
También debes evitar conducir si experimentas mareo o cualquier síntoma que comprometa la seguridad.
¿Es diferente comer después de un empaste en niños?
En los niños es especialmente importante prestar atención a la anestesia.
Después de un empaste, el labio, la mejilla o la lengua pueden permanecer dormidos durante varias horas.
Durante ese tiempo, algunos niños se muerden accidentalmente porque no perciben correctamente la sensibilidad.
Por eso es recomendable supervisarlos y evitar que mastiquen hasta que desaparezca el efecto anestésico.
Una vez recuperada la sensibilidad, y siempre que no existan indicaciones específicas, pueden volver progresivamente a su alimentación habitual.
¿Qué pasa si mi hijo se muerde el labio después del empaste?
Puede aparecer una lesión traumática que posteriormente provoque inflamación o una pequeña úlcera.
En ocasiones, los padres descubren que el labio está hinchado varias horas después del tratamiento.
Esto puede ocurrir porque el niño se ha mordido repetidamente mientras la zona estaba anestesiada.
Es importante evitar que continúe manipulándola y consultar si la lesión es importante, aumenta o provoca molestias intensas.
¿Es normal que un niño tenga sensibilidad después de un empaste?
Puede ocurrir.
Igual que en los adultos, la sensibilidad depende de la profundidad de la caries, del procedimiento y del estado previo del diente.
Algunos niños no presentan ninguna molestia.
Otros pueden notar sensibilidad temporal al frío o al masticar.
Si el dolor aumenta, aparece espontáneamente o dificulta comer, conviene realizar una valoración.
¿Cuándo puedo comer después de un empaste sin anestesia?
Si el empaste se ha realizado con composite y no se ha utilizado anestesia, generalmente puedes comer una vez terminado el procedimiento.
Esto se debe a que el material ya ha sido fotopolimerizado durante el tratamiento.
Sin embargo, si el diente presenta sensibilidad o la restauración es extensa, puede resultar más cómodo comenzar con alimentos blandos.
También deben respetarse las indicaciones específicas del dentista.
¿Qué pasa si me han hecho varios empastes en la misma visita?
Depende de las piezas tratadas y de si se ha utilizado anestesia.
Cuando se realizan varias restauraciones, pueden existir diferentes zonas sensibles o anestesiadas.
Por eso conviene comprobar que has recuperado suficientemente la sensibilidad antes de masticar.
Si los empastes se encuentran en ambos lados de la boca, puede resultar más difícil evitar las zonas tratadas.
En estos casos, las recomendaciones del profesional son especialmente importantes.
¿Y si el empaste es muy grande?
Las restauraciones extensas pueden necesitar determinadas precauciones según la cantidad de estructura dental restante.
Aunque el composite esté endurecido, la resistencia del conjunto depende también del estado del diente.
En determinados casos puede ser recomendable evitar inicialmente alimentos muy duros.
Si la pieza ha perdido una cantidad importante de estructura, el dentista valorará si el empaste directo es la alternativa más adecuada o si necesita otro tipo de restauración.
¿Es normal sentir presión después de un empaste?
Algunas personas describen una sensación diferente en el diente durante las primeras horas o días.
Puede estar relacionada con la sensibilidad posterior al procedimiento.
Sin embargo, si notas que el diente contacta antes que los demás, aparece dolor al cerrar la boca o la presión aumenta, conviene revisar la mordida.
Una restauración no debería mantener un contacto excesivo que provoque molestias continuadas.
¿Qué ocurre si noto dolor al soltar la mordida?
El dolor que aparece al dejar de ejercer presión puede aportar información importante.
En determinados casos puede estar relacionado con una fisura dental u otras alteraciones de la pieza.
No significa necesariamente que el empaste esté mal realizado.
Sin embargo, si el síntoma se repite, conviene estudiar el diente y la restauración.
No es recomendable seguir mordiendo alimentos duros para comprobar si continúa doliendo.
¿Puedo tomar analgésicos después de un empaste?
En algunos casos puede existir una molestia leve después del procedimiento.
Sin embargo, no todos los pacientes necesitan medicación.
Si el dentista ha recomendado algún analgésico, deben seguirse sus indicaciones.
No conviene automedicarse durante varios días para ocultar un dolor que aumenta o no mejora.
Cuando las molestias son intensas o persistentes, lo importante es determinar su causa.
¿Qué síntomas no deberían ignorarse después de un empaste?
Aunque cierta sensibilidad temporal puede ser esperable, existen situaciones que conviene revisar.
Entre ellas se encuentran:
- Dolor intenso o que aumenta progresivamente.
- Dolor espontáneo, especialmente si interrumpe el sueño.
- Sensibilidad al frío o al calor que permanece mucho tiempo después de retirar el estímulo.
- Dolor importante al morder.
- Sensación de que el empaste está demasiado alto.
- Fractura o desprendimiento de parte de la restauración.
- Inflamación de la encía o de los tejidos próximos.
- Aparición de un bulto o mal sabor persistente.
Estos síntomas no significan automáticamente que exista una complicación grave, pero sí justifican una valoración.
¿Qué ocurre si tengo dolor varios días después del empaste?
La evolución es uno de los factores más importantes.
Una sensibilidad leve que disminuye progresivamente puede formar parte de la recuperación.
Sin embargo, cuando el dolor permanece igual, aumenta o aparece espontáneamente, conviene estudiar la pieza.
Puede existir una alteración de la mordida, una respuesta pulpar o algún otro factor que necesite atención.
No debería asumirse que cualquier dolor posterior a un empaste es normal simplemente porque el tratamiento sea reciente.
¿Cuándo debería volver al dentista después de un empaste?
No siempre es necesario realizar una visita adicional inmediata.
En muchos casos, el paciente puede continuar con sus revisiones habituales.
Sin embargo, conviene contactar con la clínica si aparecen molestias persistentes, cambios en la mordida o problemas con la restauración.
También si tienes dudas sobre las recomendaciones recibidas.
Una revisión permite comprobar el estado del empaste y determinar si necesita algún ajuste.
¿Cómo puedo conseguir que un empaste dure más tiempo?
La duración de una restauración depende de diferentes factores, pero existen hábitos que ayudan a conservarla.
Es importante mantener una higiene adecuada, utilizar pasta dental fluorada y limpiar correctamente los espacios interdentales.
También conviene evitar utilizar los dientes para abrir objetos o morder elementos especialmente duros.
Si existen signos de bruxismo o desgaste, puede ser necesario valorar cómo afectan a las restauraciones.
Las revisiones periódicas permiten detectar problemas antes de que aumenten.
¿Se puede volver a tener caries debajo de un empaste?
Sí.
Aunque una restauración permite recuperar la estructura perdida, el resto del diente continúa siendo susceptible a desarrollar nuevas lesiones.
Las caries pueden aparecer alrededor de los márgenes de una restauración.
Por eso mantener una buena higiene sigue siendo fundamental.
Un diente empastado no queda protegido permanentemente frente a futuras caries.
¿Qué ocurre si aparece una caries alrededor del empaste?
Depende de su extensión y de la situación clínica.
En algunos casos puede ser posible reparar parte de la restauración.
En otros puede ser necesario sustituirla y tratar la lesión.
Lo importante es detectar el problema antes de que avance y afecte a una mayor cantidad de estructura dental.
¿Cuándo conviene realizar una revisión dental?
Si acabas de recibir un empaste y tienes dudas sobre cuándo comer, qué alimentos evitar o cómo cuidar la zona, lo más adecuado es seguir las indicaciones del profesional que ha realizado el tratamiento.
En términos generales, los empastes de composite correctamente fotopolimerizados permiten volver a comer sin esperar varias horas a que el material se endurezca.
Sin embargo, si todavía tienes la boca anestesiada, conviene esperar a recuperar la sensibilidad para evitar lesiones accidentales.
También es importante prestar atención a la evolución del diente durante los días posteriores.
Si aparece dolor persistente, sensibilidad intensa o una sensación de mordida alterada, es recomendable realizar una revisión.
En Clínica Dental Art&Dent, en Valencia, podemos valorar el estado de las restauraciones, comprobar los contactos de la mordida y resolver las dudas sobre los cuidados posteriores a cada tratamiento.
Porque cuando te preguntas «¿cuánto tiempo tengo que esperar para comer después de un empaste?», la respuesta no depende únicamente de cuántas horas hayan pasado.
Depende del material utilizado, de si todavía tienes anestesia y de las características del diente tratado.
Un empaste correctamente realizado debe permitir recuperar la función del diente, pero conocer los cuidados posteriores ayuda a proteger tanto la restauración como los tejidos de tu boca.


